Un hogar ideal no es sESolo aquel donde conviven papa, mamá e hijos, donde cuentan con un techo, alimento, vestido y un presupuesto para los demás gastos de la casa. No es un hogar completo sino hemos invitado a DIOS ESPIRITU SANTO para que more en nuestras vidas, siendo nuestra compañía, guía, apoyo concediéndonos la paz, la armonía, su amor fortaleciendo la unión matrimonial regalándonos sus maravillosos siete dones  y  frutos. Con los cuales todos y cada uno de los miembros de la familia manifiesten  las hermosas virtudes como la sinceridad, la alegría, la caridad, la tolerancia, la prudencia y demás virtudes. Con estos bellos  sentimientos logramos  que todos los miembros  de la familia luchemos por un fin común, haciendo la voluntad de DIOS en la búsqueda de la felicidad.