Buenos Días Padre amoroso, hoy te saludamos y te damos gracias por este nuevo día que has creado para nosotros,  gracias  por todas esas hermosas bendiciones  que a diario colocas en nuestras vidas,  gracias por tenernos tanta paciencia y esperarnos cada día con los brazos abiertos, para acogernos en Tú infinito amor, pues Tú voluntad es que regresemos a Tú casa de forma libre y sincera.  Por eso hoy  disponemos nuestro ser, para entrar en Tú Divina presencia y dejarnos sumergir en las profundidades de Tú amor, solo en Ti encontramos la paz, tranquilidad, sosiego.  Perdónanos Amado Señor  por preferir muchas veces las cosas que el mundo nos disfraza como buenas, bellas e inocentes y alejarnos de Ti que nos ofreces la vida eterna a Tú lado.  Nos aferramos a tu mano, imploramos Tú Espíritu Santo para que guie nuestro actuar en cada instante de nuestras vidas y disponemos nuestro corazón para que solo Tú actúes en el de acuerdo a Tu Santa y Perfecta voluntad.

Señor Jesús, Hoy en Tú palabra (Lc 12, 1-7) nos dejas claro que las actitudes hipócritas no son coherentes con los discípulos que deciden seguirte, y tomas como elemento comparativo la levadura la cual hace que el pan crezca pero no le da sabor, nosotros estamos llamados a crecer pero en valores, unidos al proyecto de Dios, para cada día ser mejores personas, colocándole sabor a cada una de nuestras acciones sinceras y así encender corazones para la Gloria de Dios.  Señor Jesús queremos ser discípulos tuyos, seguir tus enseñanzas y ser coherentes con nuestras acciones, para que algún día logremos compartir contigo la Gloria celestial, por favor ayúdanos alcanzar este objetivo.

Pasa un excelente día,  revisando que tantas actitudes sinceras y no tan sinceras hacen parte de mi vida, y que todo esto se realice bajo la luz Divina del Santo Espíritu de Dios.